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De Ángeles y Guerreros: Chiles En Nogada – Nuestra Mesa

Foto: Manuel RIvera

Foto: Manuel Rivera

Quien tiene la fortuna de visitar México en septiembre, descubrirá que los chiles en nogada empiezan a decorar los manteles al mismo tiempo que los adornos tricolores que anuncian la llegada de las fiestas patrias aparecen por doquier. Literalmente chiles en salsa de nuez o “nogada”, este plato se atribuye a la creatividad culinaria propia del estado de Puebla, y se dice que los chiles en nogada fueron servidos por primera vez en el siglo XIX para celebrar la independencia de México.

Mitad plegaria, mitad receta, cuenta la historia que las monjas agustinas de Atlixco, Puebla, improvisaron este platillo en honor del caudillo Agustín de Yturbide, quien durante su viaje a la Ciudad de México desde Veracruz, se detuvo en Puebla tras firmar el Tratado de Córdoba. Este documento establecía la independencia de México, es por eso que los colores del Ejército Trigarante, y ahora también los de la bandera mexicana, están representados en este plato.

Mitad guerrero, mitad ángel, esta delicia exige que al chile poblano se le de vida con un corazón hecho a base de carne, frutas y semillas disponibles en México durante el mes de septiembre, incluyendo pera, durazno, manzana y piñón. Para rematar, la salsa de nuez que le da nombre al plato es muy delicada, y está acentuada con semillas de granada.

Mitad indígena, mitad español, esta creación es completamente mexicana y no puedes dejar de probarla.

En caso de que quieras recrear esta joya culinaria en casa, nuestro colaborador y amigo, el chef Aldo Saavedra, viajó a Atlixco Puebla para traer a Nuestra Mesa, una receta inspirada por las monjas de la órden de las Clarisas, quienes se dedican a elaborar este platillo desde 1924. El chef Saavedra nos cuenta que originalmente, las monjas preparaban chiles en nogada para festejar el cumpleaños de una de las abadesas. Los invitados ocasionales empezaron a crearles fama, hasta que las monjas decidieron venderlos. El chef nos dice: “dado que no son restaurante, el servicio único es para llevar. Con nuestro plato en mano, nos dirigimos a la plaza del pueblo, a sentarnos al pie del kiosco, para disfrutar de este platillo ejecutado con gran maestría, pasión y precisión.”

 

PICADILLO

Ingredientes:

  • 3 cda manteca de cerdo
  • 1 diente de ajo picado
  • 2 cdas de cebolla finamente picada
  • 500 gr de lomo de cerdo molido
  • 50 gr dejamón de pierna
  • 500 gr de jitomates asados
  • 500 ml de caldo de pollo
  • 1 pizca de azafrán
  • 1 pizca de clavo molido
  • 1 pizca de comino
  • ½ cdta de canela molida
  • 1 manzana picada
  • 1 pera picada
  • 4 cdas de piñón rosa
  • 4 chabacanos deshidratados picados
  • 30 gr de pasas güeras remojadas en ron
  • 20 almendras picadas
  • 4 cdas de acitrón picado
  • 1 cda de azúcar moscabado
  • sal y pimienta al gusto
  • 1 taza de jerez

Procedimiento: 

  1. Calienta la manteca de cerdo y pon a sofreír el ajo y la cebolla hasta que estén transparentes, después agrega la carne de cerdo y el jamón.
  2. Cuando la carne esté dorada, agrega los jitomates, deja que se sofrían un poco y después agrega el caldo. Deja hervir hasta que se seque y la carne este tierna.
  3. Cuando todo empiece nuevamente a sofreírse, agrega todas las frutas, las especias, las pasas, las almendras y el acitrón.
  4. Revuelve y espera 5 minutos hasta que todo se sofría y vayan integrándose los sabores. Agrega el azúcar, un poco de sal, la pimienta y el jerez.
  5. Mueva constantemente, hasta que espese, rectifique la sazón .
  6. Retira del fuego y deja entibiar antes de rellenar los chiles.

CHILES

Ingredientes:

  • 16 chiles poblanos pelados
  • La mezcla de picadillo
  • 50 nueces de castilla frescas peladas( sin cascara dura , ni la cascara suave café, deben ser totalmente blancas)
  • 750 ml de leche
  • 250 gr de queso fresco
  • 1 bolillo remojado en leche con canela y azúcar
  • 125 ml de jerez seco
  • 3 huevos
  • 2 granadas rojas
  • perejil para decorar
  • manteca de cerdo para freír

Procedimiento:

  1. Un día antes de empezar la preparación, limpia las nueces de la cáscara y la piel. Pónlas a remojar en leche hasta cubrirlas.
  2. El día que se van a comer los chiles, muele la nuez con el queso y el pan remojado y el jerez.
  3. Si la salsa está muy espesa, agrégale un poco de crema o leche
  4. La salsa puede servirse a temperatura ambiente o puedes calentarla un poco ( no mucho porque se puede cortar)
  5. Hay dos maneras de servir los chiles, una es rellenarlos y salsear, poniendo encima la granada y unas hojas de perejil. La otra es capearlos, para lo que se baten las claras de los 3 huevos y después se le agregan las yemas. Posteriormente, el chile ya relleno, se pasa por un poco de harina y después por el huevo, para ponerlo a freír en la manteca. Escurre y sirve cubierto de salsa y  granada.

 

Chef Aldo SaavedraEl chef Aldo Saavedra ha cocinado para huéspedes de establecimientos como el conocido Hotel Condesa D.F. y ha contribuído con sus recetas en proyectos con marcas de la talla de Larousse y Danone. En Nuestra Mesa, el chef Saavedra comparte con los lectores de La Vitamina T, su pasión por la cocina y por México. Sigue al chef en su cuenta RutaAlma en Facebook, Twitter e Instagram.

 

 

 

 

 

Publicado originalmente el 8 de septiembre del 2013.

 

Mexico’s Day of the Mule: Hybrid Animals, Hybrid Celebrations:

Photo credit: Lissette Storch – Mexico City, Mexico

If you find yourself in Mexico during the months of May or June, and you see mules made out of dried corn leaves being sold everywhere, you might wonder if this handcraft is part of the local charm. It is, but only seasonally. This hybrid mammal appears just in time for the Catholic celebration of Corpus Christi or Día de la Mula (Mule’s Day), and sometimes you may find them stuffed with candy.

Some attribute the association of mules with this festivity to the fact that in the 1500s, the faithful went to church carrying the best of their harvest on their mules to give thanks. This is a nod to pre-Hispanic rituals, in which gratefulness was shown to several deities through offerings.  Even today, more than 500 years later, it is easy to see pre-columbian traditions seeping through modern-day celebrations.

Others explain this whimsical tradition with legends featuring mules kneeling down in reverence. My favorite one is the story of a man who, while wondering if he should dedicate himself to a life of priesthood, asks God for a sign. When he went to church on a Corpus Christi Thursday, he found himself in the midst of a crowd of men and mules. The man said to himself that if God were present, even the mules would kneel down. The story, of course, tells that a mule did.

Curiously, the word “mule” is also used it to refer to someone who is advantageous. If someone wishes you un ‘Feliz Día de las Mulas’ it could be either friendly ribbing, or time to wonder…

 

Published on May 15, 2015.

Rosca de Reyes – A Slice of Gospel and Tradition #Recipe

 

Photo Courtesy of "El Deleite".

Photo Credit:  “El Deleite”.

Often used as evangelizing tools, celebrations in Mexico feature elements that are charged with symbolism. Take the piñata, for example, used as an allegory of sin (colorful and appealing on the outside, yet hollow and empty on the inside). Still today, during parties, people are blindfolded (a nod to faith being blind) when facing the piñata, which will yield fruits once fought and defeated.

The Rosca de Reyes (cake of kings) is no exception. Even as I type, kids who have been taught to expect the arrival of the three kings or magi, during Epiphany have already gone to bed with the hopes of finding gifts by their shoes when they awake. This festivity marks the culmination of the “12 Days of Christmas”.

Rosca de Reyes is shaped and decorated as if it were a crown. Inside, little figurines representing baby Jesus while in hiding from Herod can be found. Whomever discovers  the figurine it their slice of rosca gets to share their good fortune- they will buy tamales for the group on February 2nd, to celebrate the presentation of Christ at the temple.

Without even knowing it, tradition is celebrated and perpetuated in a delicious slice that is typically enjoyed with a cup of hot chocolate.

Yanet Hernández Tabiel, owner of “El Deleite”, a bakery in Mexico City, shared her popular recipe with La Vitamina T readers.

Ingredients:

  • 1 tbsp of yeast
  • 5 1/2 cups of flour
  • 1/2 cup of sugar
  • 1 tbsp of vanilla extract
  • 1 tsp salt
  • 1/2 cup of milk
  • 3 eggs
  • 3 egg yolks
  • 3/4 cup of butter
  • 1 1/2 cups of crystallized fruit
  • 1/2 cup of warm water
  • 5 plastic “muñequitos de rosca” (plastic rosca dolls). These can be substituted with large beans.

For the butter crumble:

  • 1 cup of butter
  • 1 cup of sugar
  • 1 egg
  • 1 tbsp vanilla extract

Instructions:

  1. Combine the yeast with one of the tablespoons of flour and the warm water. Let rest for 1o mins. or until it’s foamy
  2. Combine the remaining flour with the sugar, vanilla extract, salt and milk in a mixing bowl. Mix until incorporated. Add the eggs and the yolks.
  3. Continue mixing until smooth. Add the yeast and mix until you have a smooth, and flexible ball.
  4. Add the butter and continue mixing until fully incorporated.
  5. Add the mix in a bowl and cover it with a damp cloth. Keep at room temperature until it doubles in volume.
  6. Make a dimple with your finger and knead.
  7. Extend the dough into a rectangular shape, add the crystallized fruit and the plastic dolls. Twirl to form a crown shape.

Crumble and Decoration

  1. Mix the butter with the sugar, eggs and the vanilla extract
  2. Decorate the rosca with strips of this mix.
  3. Glaze your rosca with the eggwash and decorate it with crystallized fruits
  4. Bake for an hour at 375 degrees or until golden brown

Enjoy!

 

¡Llegaron las ánimas! – Los Fieles Difuntos están de fiesta y disfrutarán de un bollo elaborado en su honor: el pan de muerto

 

Foto: Bertha Herrera

POR MARICHUY GARDUÑO/ FOTOS: BERTHA HERRERA

 

Como cada año la Catrina llegó
Y la fecha se cumplió
Porque a tú mesa muy puntual llegó
Contenta con la fiesta muy galana se presentó
Y a todos invitaba muy contenta a quien la visitó
Pasen, pasen decía, vengan todos a comer
Y un rico pan de muertos disfrutó.

 

El pan de muerto dulce, esponjoso, adornado con cuatro o más canillas y espolvoreado con azúcar blanca o solferina es una delicia de temporada. Este es preparado de harina de trigo, manteca, agua de azahar, raspadura de naranja y anís. Se trata de una especialidad que no puede faltar en las ofrendas mexicanas.

Por ello, no es raro ver dibujadas, en las vitrinas de las panaderías de México, a las Catrinas sentadas a la mesa comiendo gustosas su delicioso pan de muerto.

Sin duda, un antojo irresistible cuando se sopea con una taza humeante de chocolate, elaborado ya sea con leche o agua.

En el texto El Pan Nuestro de Cada Día, editado por la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canainpa), se menciona que en varios estados de la República Mexicana se hacen los panes de diferentes formas, entre los que destacan: ánimas, vírgenes, borregos, conejos, campesinos, sombreros, flores y calaveras, entre otras.

VERSATILIDAD CULINARIA

Actualmente, estos bollos tradicionales son elaborados de forma muy original y con rellenos que van desde nata, cajeta, arándanos, hasta flores comestibles.

Por ejemplo, la chef Ana María Arroyo, del restaurante El Tajín en la Ciudad de México, hace un pan de muerto de harina mezclada con flores de cempasúchil.

“Esta flor era abundante en la parte central de México en la época prehispánica. Actualmente, es símbolo significativo para adornar ofrendas y tumbas en la celebración a los Fieles Difuntos”, expresa Arroyo.

La chef agrega que “la flor de los 20 pétalos”, es extremadamente aromática y de sabor fuerte, además de poseer un llamativo color anaranjado. Por ello, se debe de emplear en la cocina con mucho cuidado.

“Al usar los pétalos de esta flor se tiene que retirar el pistilo, porque si lo dejamos puede amargar. Al probarlo en la preparación del pan se percibe un sabor a naranja muy persistente”, enfatiza la chef.

La chef menciona que la tradición de Día de Muertos en México es algo que todos presenciamos, ya que es una forma de recordar a nuestros seres queridos que ya no están entre nosotros.

“El pan tiene la forma del ánima que se espera, comérselo es la máxima expresión de la comunicación con lo sagrado”, puntualiza la chef.

Encuentra una receta para hacer pan de muerto aquí.

Para deleite de nuestros lectores, tenemos el placer de presentar a nuestras nuevas colaboradoras, la periodista Marichuy Garduño y la fotógrafa Bertha Herrera. Encuentren más sobre estas pioneras del periodismo gastronómico en México en su página www.conapetito.com.mx 

Marichuy Garduño

Periodista gastronómica con 25 años de experiencia. Ha trabajado en los suplementos culinarios de los diarios más importantes de México como Buena Mesa, Reforma; Menú impreso y Online, de El Universal. Actualmente es editora de Pimienta, Excélsior.

A lo largo de su carrera, Marichuy ha entrevistado a varias personalidades del medio gastronómico, de la política y la literatura, entre los que destacan Enrique Olvera, Ricardo Muñoz Zurita, Alicia Gironella, Massimo Bottura, Gastón Acurio, Alex Atala, Robert Mondavi, Carlos Monsiváis, Cuauhtémoc Cárdenas, Elena Poniatowska y Jacobo Zabludovsky entre otros.

 

Bertha Herrera

Comunicóloga de profesión, fotógrafa por convicción. Chilanga de nacimiento, oaxaqueña de corazón. Adicta a  capturar  imágenes, a resaltar las texturas de las cosas y de las personas. A lo largo de 23 años ha retratado grandes personajes vinculados con la gastronomía, la arquitectura, la moda, el diseño, la cultura, se ha especializado en la fotografía gastronómica, tomando cursos de food styling en en el Culinary de Nueva York.

Ha trabajado en dos de los periódicos más importantes de México como son El Reforma y El Universal, y ha colaborado para  revistas relacionadas con estilos de vida, como El Gourmet, Chilango, In Style, Ha sido testigo de la transformación que ha habido dentro de la gastronomía mexicana. Para su lente han posado iconos de la cocina mexicana como Carmen Ramírez Degollado, Patricia Quintana, Alicia Gironella,  Giorgio D´ Angeli, Mónica Patiño y grandes cocineras tradicionales como Abigail Mendoza, Deyanira Aquino, Benedicta  Alejo. También destacados chefs como Ferran Adrià, René Redzepi , Joan Roca, Massimo Botura  Juan Mari Arzac , e infinidad de personajes famosos del mundo del espectáculo, la moda, la arquitectura, la cultura.

Como dice la canción  “veinte años no es nada”, pero para ella han sido un cúmulo de experiencia en el ha conocido y viajado. Bertha ha hecho la fotografía para tres libros relacionados con la gastronomía. El libro acerca del chile es el que más emoción le ha causado.

 

 

 

Death is a Party: El Día de Muertos

  

“The Mexican is familiar with death, jokes about it, caresses it, sleeps with it, and celebrates it. It is one of his favorite playthings and his most steadfast love.”   

-Octavio Paz

Photos: Lissette Storch – Puebla, Mexico

 

Death is a verb and a noun.

In Mexico, death is an ultimate experience of life, and in what seems to be a constant attempt to make it look approachable, we have made her look human and we have dressed her up; we have given her nicknames, le hablamos de tú*.

Death is a ‘she’.

Originally, sugar skulls were created as a reminder of the fact that death  awaits us at any turn, and it is one of  the many expressions of our inevitable relationship with “the lady with many names”: La Catrina (“the rich or elegant one”), La Tía de las Muchachas (“the girls’ aunt”), La Fría (“the cold one”), La Novia Blanca (“the white bride”). Death is a character that wanders amongst us.

Death is life.

Like any other Mexican celebration, food is at the center of el Día de Muertos. Along with pan de muerto (literally, “bread of dead”) and cempasúchil flowers, sugar skulls are staples of this festivity. It is virtually impossible to stumble upon any particular element of  el Día de Muertos that does not have a deliberate purpose or meaning. From the bread that symbolizes the circle of life and communion with the body of the dead, to the flowers that make a nod to the ephemeral nature of life, this ritual, especially in rural Mexico, is rich in both form and content.

I grew up in the city, and for the most part, I participated in these festivities as a spectator. It was not until my grandmother died a few years ago, when my uncle and my mother took over perpetuating this three-thousand-year-old tradition, that I became involved and more intrigued by it.

Year after year, the family travels to a small village in the outskirts of Puebla to  set up an ofrenda for my grandmother, my great-grandmother, and other deceased  relatives. They are remembered with their favorite food and dishes. My grandmother  for example, loved to cook, so aside from prepared meals, her favorite kitchen tools are also set around her picture.

Candles are used either as symbol of hope and faith, or as a way to light the path of the dead as they descend. Water is included to quench the thirst of the souls, and as a symbol of purity. With these ofrendas, the dead  are remembered and invoked.

The celebration continues in the cemetery, where the living and the souls eat together, listen to music, and even enjoy fireworks.

For a few days in November, in Mexico, death is a party.

The cementery of San Francisco Acatepec, where my grandmother is buried.

Hablar de tú‘ means to address someone casually, vs. the respectfully ‘usted’ that is reserved to address those who you don’t know or those who haven’t granted you permission to do otherwise.

 

Metate: Seis Generaciones de Herencia Culinaria

Foto: Fabi Rosas/Abrahám Tamez

POR: MARICHUY GARDUÑO FOTOS: FABI ROSAS/ABRAHÁM TAMEZ

No cabe duda que los hijos cambian la vida de todo ser humano, así lo piensa el orgulloso Abrahám Tamez, chef y propietario del restaurante “Metate“, en Los Cabos, Baja California Sur.

Cariño, orgullo y el mejor regalo que le ha dado la vida es ser papá. Tamez dice que nunca se imaginó que tener hijos lo podría llenar de tanta alegría y gozo.

“Antes pensaba que mi profesión era lo mejor que había sucedido. Sin embargo, creo el ser padre es una bendición absoluta”, dice el chef, con un enorme júbilo.

Agrega que su hijo se llama Mateo y apenas cuenta con un año y medio de edad. Con él pasa horas maravillosas que no cambiaría por nadie, ni por nada.

“Mi hijo es un mini yo. Me siento el papá más orgulloso, porque ya cocina; por ejemplo, lo siento a un lado de mí y se pone súper concentrado, me ayuda a moverle a los guisos y pasarme los ingredientes. Es un pequeño gourmet, ya que prueba de todo, come, pato, pescado e incluso picante”, comenta Tamez, quien sueña con que su hijo siga sus pasos y eventualmente se convierta en su colega. 

Foto: Abrahám Tamez

 Y aunque el chef nunca pensó en tener hijos, ahora dice que es lo más bonito que le ha sucedido en su vida.   “Puedo decir que mi hijo me ha vuelto totalmente loco. No puedo describir el sentimiento que me da Mateo”, expresa con gran alegría el chef.

EL METATE HEREDADO

El profesional en artes culinarias, quien heredó la pasión por la cocina de su abuela materna Fausta Río Tamez, nos dice orgulloso que su restaurante se llama “Metate” justo en honor a ella.

“Crecí al lado de mi abuela, ella hacia tortillas a mano. De hecho, siempre estaba moliendo en el metate. Le gustaba preparar toda la cocina clásica, desde tacos de cabeza, tuétano y espaldilla, por mencionar algunos guisos”, dice Tamez, quien considera que la cocina es un lenguaje que expresa creatividad, felicidad, amor, pasión, belleza y poesía.

El chef agrega, que otra razón para ponerle “Metate” a su restaurante, fue porque a su abuela Fausta se lo heredó de su abuelita y está a su vez se lo heredada a él.

“Este metate lleva seis generaciones en la familia. Es un utensilio de cocina al que le tenemos un aprecio muy grande”, comenta el chef, quien es originario de Morelia, Michoacán y vivió en la Ciudad de México, pero desde hace 13 años se encuentra radicado en Los Cabos, lugar del que dice se encuentra enamorado.

Añade que en “Metate” se ofrece un concepto de cocina de mercado. La clásica comida que se encuentra en los mercados de todo México y en sus calles. 

“Es como street food. Por ejemplo, tenemos en la carta, tortillas hechas a mano, tacos de chicharrón, huarache y esquites, entre otros”, enfatiza.

Pero su ejecución es innegablemente elevada y artística, y su concepto es un farm-to-table muy contemporáneo llevado a su máxima expresión, ya  que en realidad el huerto está muy cerca de la mesa. Tan cerca, que incluso los comensales son invitados a elegir algunos ingredientes para sus alimentos.

“Metate” sobresale  como opción entre los tradicionales tacos de ceviche y tostadas tan populares en la región, y se suma con fuerza a la propuesta gastronómica que recientemente ha colocado a Los Cabos como un destino culinario con su propia personalidad.

El restaurante no tiene página web, pero encuentra su dirección y haz reservaciones a través de su página de Facebook.

Para deleite de nuestros lectores, tenemos el placer de presentar a nuestras colaboradoras, la periodista Marichuy Garduño y la fotógrafa Bertha Herrera. Encuentren más sobre estas pioneras del periodismo gastronómico en México en su página www.conapetito.com.mx 

Marichuy Garduño

Periodista gastronómica con 25 años de experiencia. Ha trabajado en los suplementos culinarios de los diarios más importantes de México como Buena Mesa, Reforma; Menú impreso y Online, de El Universal. Actualmente es editora de Pimienta, Excélsior.

A lo largo de su carrera, Marichuy ha entrevistado a varias personalidades del medio gastronómico, de la política y la literatura, entre los que destacan Enrique Olvera, Ricardo Muñoz Zurita, Alicia Gironella, Massimo Bottura, Gastón Acurio, Alex Atala, Robert Mondavi, Carlos Monsiváis, Cuauhtémoc Cárdenas, Elena Poniatowska y Jacobo Zabludovsky entre otros.

Bertha Herrera

Comunicóloga de profesión, fotógrafa por convicción. Chilanga de nacimiento, oaxaqueña de corazón. Adicta a  capturar  imágenes, a resaltar las texturas de las cosas y de las personas. A lo largo de 23 años ha retratado grandes personajes vinculados con la gastronomía, la arquitectura, la moda, el diseño, la cultura, se ha especializado en la fotografía gastronómica, tomando cursos de food styling en en el Culinary de Nueva York.

Ha trabajado en dos de los periódicos más importantes de México como son El Reforma y El Universal, y ha colaborado para  revistas relacionadas con estilos de vida, como El Gourmet, Chilango, In Style, Ha sido testigo de la transformación que ha habido dentro de la gastronomía mexicana. Para su lente han posado iconos de la cocina mexicana como Carmen Ramírez Degollado, Patricia Quintana, Alicia Gironella,  Giorgio D´ Angeli, Mónica Patiño y grandes cocineras tradicionales como Abigail Mendoza, Deyanira Aquino, Benedicta  Alejo. También destacados chefs como Ferran Adrià, René Redzepi , Joan Roca, Massimo Botura  Juan Mari Arzac , e infinidad de personajes famosos del mundo del espectáculo, la moda, la arquitectura, la cultura.

Como dice la canción  “veinte años no es nada”, pero para ella han sido un cúmulo de experiencia en el ha conocido y viajado. Bertha ha hecho la fotografía para tres libros relacionados con la gastronomía. El libro acerca del chile es el que más emoción le ha causado.

 

¡Llegaron las Posadas!

 

Foto: Bertha Herrera para La Vitamina T

Diciembre es época de fiesta, de compartir y de abundantes sabores de temporada ¿quieres saber el origen de estas celebraciones? Aquí te lo decimos

POR MARICHUY GARDUÑO/ FOTOS: BERTHA HERRERA

El 16 de diciembre inicia la primera posada, la cual es un festejo popular mexicano y un deleite gastronómico. También es un regocijo para disfrutar la fruta, colaciones, ponche y algunos antojitos deliciosamente decembrinos.

La historiadora María Fábregas dice que el origen de las posadas se remonta a tiempos anteriores a la conquista, cuando los indígenas celebraban el nacimiento de Huitzilopochtli, dios de la guerra.

“Los religiosos agustinos llegados a tierras americanas para evangelizar a los nativos, suplantaron la imagen de Huitzilopochtli por la de María y José.

“En un principio, los religiosos oficiaban la misa e intercalaban escenas alusivas a la Navidad; los asistentes se reunían en el templo y en el atrio. Las calles se adornaban con farolas y enseñaban a los indígenas cantos religiosos para amenizar el festejo. Inteligentemente, los evangelizadores utilizaron ofrendas similares a las brindadas a los dioses prehispánicos: flores, comida, música y danzas, ritos que les eran familiares a los convertidos”, explica Fábregas.

LOS NUEVE MESES DE MARÍA

La historiadora agrega que, desde hace más de 400 años, las posadas se realizan del 16 al 24 de diciembre, tiempo en el que se simbolizan los nueve meses de embarazo de la Virgen y el peregrinar de María y José desde su salida de Nazareth hasta su llegada a Belén que culmina con el nacimiento del Niño Jesús.

Fray Diego de Soria, prior del convento de San Agustín Acolman, en 1587 le solicitó autorización al Papa Sixto V para oficiar misas, denominadas “aguinaldos”, en los mismos días de las posadas; obtuvo el permiso y la primera fue oficiada en el monasterio de Acolman. La costumbre se extendió a otras parroquias y las misas se desarrollaban en los atrios de las iglesias; al terminar la ceremonia, se organizaban procesiones, oraciones y festejos amenizados con comidas y frutas.

A principios del siglo XIX, la costumbre de reunirse en los atrios pasó a las casas y los peregrinos, encabezados por María y José, caminaban con velas que iluminaban su paso y tocaban de puerta en puerta pidiendo posada para pasar la noche.

En la actualidad en México, las posadas son una gran fiesta donde los majares navideños no se hacen esperar. Por supuesto las piñatas, una alegoría del pecado (llamativo por fuera, pero hueco por dentro) son elemento infaltable de la algarabía nacional, la cual una vez que se rompe (con los ojos vendados porque la fe es ciega) llena de júbilo a chicos y grandes con sus dulces y frutas, sinónimo de fiesta con sabor.

Para deleite de nuestros lectores, tenemos el placer de publicar el trabajo de nuestras colaboradoras, la periodista Marichuy Garduño y la fotógrafa Bertha Herrera. Encuentren más sobre estas pioneras del periodismo gastronómico mexicano en su página www.conapetito.com.mx

 

 

Compartir Para Agradecer – Thanksgiving en México

Pavo

El restaurante Jaso, en la Ciudad de México, ofrecerá su menú de Thanksgiving del 23 a 25 de noviembre. Foto: Bertha Herrera

POR MARICHUY GARDUÑO/ FOTOS: BERTHA HERRERA

Suculentos platillos como pavo relleno, cordero, ganso, pato e innumerables salsas, ensaladas, conservas, pan, pudding, natilla, pies dulces y salados, principalmente el de calabaza, pasteles y postres, conforman por tradición el famoso menú del Thanksgiving, una de las fiestas culinarias más importantes en Estados Unidos y Canadá. Pero, cómo lo celebran Jared Reardon, de nacionalidad norteamericana quien llegó a México desde el 2006, y la mexicana Sonia Arias, ellos te lo dicen.

“No lo celebramos en casa, ya que por estas fechas tenemos mucho trabajo. Sin embargo, ya tiene varios años que festejamos en el restaurante Jaso con familia, amigos y clientes. Ya que se trata de una fecha que no podemos pasar por alto.

El Thanksgiving se festeja el cuarto jueves de noviembre en Estados Unidos y consiste en reunirse con la familia y amigos para disfrutar de una rica comida o cena para agradecer la abundancia obtenida a lo largo del año”, explica Reardon.

El chef relata que cuando él era niño su madre era la encargada de cocinar el gran banquete de la celebración para toda la familia.

“Mi mamá preparaba el pavo desde una noche anterior. Recuerdo que lo horneaba a una temperatura muy baja, a la mañana siguiente la casa se inundaba con un delicioso aroma, una verdadera experiencia gastronómica.

Ya como a las dos de la tarde comenzaban a llegar los familiares y amigos. Mi madre, por supuesto, ya tenía también preparadas las guarniciones y los postres para el gran festejo”, dice Reardon.

Jared Reardon, Sonia Arias

Thanksgiving es una de las celebraciones más importantes en Estados Unidos y Canadá, los chefs Sonia Arias y Jared Reardon, del restaurante Jaso, te dicen cómo lo celebran en México Foto: Bertha Herrera

UNA REUNIÓN EN FAMILIA

El chef, quien es el segundo de tres hermanos, dice que la festividad consistía en reunirse a comer con los abuelos, tíos y primos, entre otros, los cuales llegaban a sumar hasta más de 20 personas.

Y en cuanto a Sonia Arias, quien es mexicana, ya está acostumbrada a la celebración del Día de Acción de Gracias, pues a la edad de 18 años se fue a vivir a los Estados Unidos.

“Para mi gusto es la mejor festividad de todo el año, porque se realizan acciones que me gustan como degustar, disfrutar y compartir con la familia, los amigos y la gente que más quieres; además de dar gracias por los alimentos que hemos tenido durante todo el año.

Se trata de una fiesta que no tiene ninguna connotación religiosa, ni mucho menos implica comprar los típicos regalos. Es una celebración para todos, sinónimo de unión, amistad y amor”, expresa Arias.

La chef comenta que cuando regresó a México y abrió el restaurante Jaso junto con Jared e intentó transmitir esta tradición no tuvo mucho éxito, ya que la gente de este país no acostumbraba celebrar el Thanksgiving, pero conforme fueron pasando los años, comenzaron a celebrarlo.

“Aunque no es una tradición mexicana, creo que cada vez más y más gente se está involucrando en esta bonita celebración”, puntualiza la chef.

EL DATO

Jared y Sonia se conocieron siendo estudiantes en The Culinary Institute of America, en Nueva York. Actualmente, están considerados entre los chefs más influyentes de México.

APUNTA

El restaurante Jaso, en la Ciudad de México, ofrecerá su menú de Thanksgiving del 23 a 25 de noviembre.

 

Para deleite de nuestros lectores, tenemos el placer de presentar a nuestras nuevas colaboradoras, la periodista Marichuy Garduño y la fotógrafa Bertha Herrera. Encuentren más sobre estas pioneras del periodismo gastronómico en México en su página www.conapetito.com.mx 

Marichuy Garduño

Periodista gastronómica con 25 años de experiencia. Ha trabajado en los suplementos culinarios de los diarios más importantes de México como Buena Mesa, Reforma; Menú impreso y Online, de El Universal. Actualmente es editora de Pimienta, Excélsior.

A lo largo de su carrera, Marichuy ha entrevistado a varias personalidades del medio gastronómico, de la política y la literatura, entre los que destacan Enrique Olvera, Ricardo Muñoz Zurita, Alicia Gironella, Massimo Bottura, Gastón Acurio, Alex Atala, Robert Mondavi, Carlos Monsiváis, Cuauhtémoc Cárdenas, Elena Poniatowska y Jacobo Zabludovsky entre otros.

Bertha Herrera

Comunicóloga de profesión, fotógrafa por convicción. Chilanga de nacimiento, oaxaqueña de corazón. Adicta a  capturar  imágenes, a resaltar las texturas de las cosas y de las personas. A lo largo de 23 años ha retratado grandes personajes vinculados con la gastronomía, la arquitectura, la moda, el diseño, la cultura, se ha especializado en la fotografía gastronómica, tomando cursos de food styling en en el Culinary de Nueva York.

Ha trabajado en dos de los periódicos más importantes de México como son El Reforma y El Universal, y ha colaborado para  revistas relacionadas con estilos de vida, como El Gourmet, Chilango, In Style, Ha sido testigo de la transformación que ha habido dentro de la gastronomía mexicana. Para su lente han posado iconos de la cocina mexicana como Carmen Ramírez Degollado, Patricia Quintana, Alicia Gironella,  Giorgio D´ Angeli, Mónica Patiño y grandes cocineras tradicionales como Abigail Mendoza, Deyanira Aquino, Benedicta  Alejo. También destacados chefs como Ferran Adrià, René Redzepi , Joan Roca, Massimo Botura  Juan Mari Arzac , e infinidad de personajes famosos del mundo del espectáculo, la moda, la arquitectura, la cultura.

Como dice la canción  “veinte años no es nada”, pero para ella han sido un cúmulo de experiencia en el ha conocido y viajado. Bertha ha hecho la fotografía para tres libros relacionados con la gastronomía. El libro acerca del chile es el que más emoción le ha causado.

El Chef José Bossuet: 20 Años de Ejercer y Una Vida de Soñar

 

El chef Bossuet: sus sueños lo llevaron a ser uno de los chefs más influyentes de México.

POR MARICHUY GARDUÑO / FOTOS: BERTHA HERRERA

 

-¿Hijo, tú qué quieres ser de grande?

-Quiero ser cocinero, abuelita. 

-¡Cocinero! ¿A quién le vas a cocinar?

-Al presidente. 

José Bossuet de niño, narrando una conversación con su abuelita Julia.

Pocos son los gastrónomos que pueden presumir haber vivido el inicio y el boom de la alta cocina en México y uno de ellos es, sin lugar a dudas, es el chiapaneco José Bossuet, quien lleva más de veinte años cocinando.

Bossuet lleva la pasión por las artes culinarias en las venas. Julia, su abuelita materna, también era una destacada panadera y cocinera regional. “Mi abuela nos crió a mi hermano y a mí. Me gustaba acompañarla a realizar sus compras y de ahí empecé a conocer a sus marchantas. Ella fue la que nos inculcó el amor por la cocina zoque, etnia localizada al noroeste de Chiapas. De ahí comenzó mi gusto primero de conocer, probar y luego de cocinar”, relata Bossuet.

El profesional en artes culinarias agrega que, desde entonces, su sueño era ser chef y específicamente deseaba cocinarle algún día al presidente de México.

INICIOS DE UN PROFESIONAL EN ARTES CULINARIAS

Cuando Bossuet tenía ilusiones de cocinar profesionalmente, en México no existían instituciones donde cursar esta carrera, ya que cocinar se consideraba un oficio.

“Lo más conocido era el diplomado de la Universidad Iberoamericana. La verdad, tengo que confesar que se me pasó la fecha de examen de admisión, porque en esa época estaba más metido en el tema del fútbol. Entonces, tuve la idea de poner una taquería, con la que no tuve nada de suerte. Mi papá, me dijo: eso es para que veas que no nada más porque pones tu negocio las personas se van a pelear por tu comida, tienes que ser el mejor.

Un amigo, me comentó que existía una universidad en la Ciudad de México, donde los estudios de cocinero eran a nivel licenciatura. En aquel entonces, abrieron una nueva convocatoria en 1994 para 10 alumnos y nos juntaron con la generación original creada en 1993.” Y agregó, “recuerdo que el ingeniero José Luis Curiel, nos dijo: ustedes que son alumnos desfasados, van a tener que venir a clases durante los veranos para poder alcanzar el nivel de los demás estudiantes.”

Fue así que esfuerzo y pasión, hicieron que José Bossuet terminará la licenciatura de gastronomía, en la primera generación de la Universidad del Claustro de Sor Juana.

SUEÑOS CRISTALIZADOS

El destino llevaría por el camino del triunfo a Bossuet, quien ha trabajado arduamente fuera y dentro de México. Además, ha cocinado para reyes y mandatarios nacionales e internacionales. Bossuet habla con la complejidad del erudito, pero su sencillez como ser humano es una de sus principales virtudes.

Fue que después de un largo andar por el mundo de la gastronomía, llegaría el sueño que visualizó siendo un niño de tan sólo ocho años, pues en el 2001 lo contrataron para ser chef ejecutivo de la Presidencia de la República, durante el sexenio del ex-presidente Vicente Fox. Es en este puesto donde tuvo a su cargo la comitiva del avión presidencial, viajando en las giras internacionales.

Durante su puesto al lado de Vicente Fox cocinó para: George Walker Bush, ex presidente de los E.E.U.U., al primer ministro de la Gran Bretaña, al Canciller alemán, a reyes, reinas y príncipes, entre otros.

CAFÉ CONTENTO

Actualmente, Bossuet es propietario de Café Contento, un bistrot mexicano que sirve cocina confortable y local dentro de un ambiente casual. Ese año, el restaurante llega a una década de existencia, aquí, no se tiene que ser rey para comer como realeza.

Sin lugar a dudas José Bossuet es un gran personaje de la gastronomía de México y un incansable embajador de la comida mexicana que merece conocerse.

 

Para deleite de nuestros lectores, tenemos el placer de publicar el trabajo de nuestras colaboradoras, la periodista Marichuy Garduño y la fotógrafa Bertha Herrera. Encuentren más sobre estas pioneras del periodismo gastronómico en México en su página www.conapetito.com.mx 

Marichuy Garduño

Periodista gastronómica con 25 años de experiencia. Ha trabajado en los suplementos culinarios de los diarios más importantes de México como Buena Mesa, Reforma; Menú impreso y Online, de El Universal. Actualmente es editora de Pimienta, Excélsior.

A lo largo de su carrera, Marichuy ha entrevistado a varias personalidades del medio gastronómico, de la política y la literatura, entre los que destacan Enrique Olvera, Ricardo Muñoz Zurita, Alicia Gironella, Massimo Bottura, Gastón Acurio, Alex Atala, Robert Mondavi, Carlos Monsiváis, Cuauhtémoc Cárdenas, Elena Poniatowska y Jacobo Zabludovsky entre otros.

Bertha Herrera

Comunicóloga de profesión, fotógrafa por convicción. Chilanga de nacimiento, oaxaqueña de corazón. Adicta a  capturar  imágenes, a resaltar las texturas de las cosas y de las personas. A lo largo de 23 años ha retratado grandes personajes vinculados con la gastronomía, la arquitectura, la moda, el diseño, la cultura, se ha especializado en la fotografía gastronómica, tomando cursos de food styling en en el Culinary de Nueva York.

Ha trabajado en dos de los periódicos más importantes de México como son El Reforma y El Universal, y ha colaborado para  revistas relacionadas con estilos de vida, como El Gourmet, Chilango, In Style, Ha sido testigo de la transformación que ha habido dentro de la gastronomía mexicana. Para su lente han posado iconos de la cocina mexicana como Carmen Ramírez Degollado, Patricia Quintana, Alicia Gironella,  Giorgio D´ Angeli, Mónica Patiño y grandes cocineras tradicionales como Abigail Mendoza, Deyanira Aquino, Benedicta  Alejo. También destacados chefs como Ferran Adrià, René Redzepi , Joan Roca, Massimo Botura  Juan Mari Arzac , e infinidad de personajes famosos del mundo del espectáculo, la moda, la arquitectura, la cultura.

Como dice la canción  “veinte años no es nada”, pero para ella han sido un cúmulo de experiencia en el ha conocido y viajado. Bertha ha hecho la fotografía para tres libros relacionados con la gastronomía. El libro acerca del chile es el que más emoción le ha causado.

Editado por Brenda Storch. Publicado el 4 de agosto del 2018

¡Lo padre de ser padre! Entrevista con el chef Juantxo Sánchez

 

Además de ser un exitoso chef y un gran apasionado de su trabajo, Juantxo Sánchez es padre de seis maravillosos hijos. Foto: Bertha Herrera

POR MARICHUY GARDUÑO/FOTOS: BERTHA HERRERA

Ataviado en su filipina blanca, con la enorme sonrisa que lo caracteriza, el asturiano Juantxo Sánchez nos recibe en el restaurante del hotel Flor de Mayo, en Cuernavaca, Morelos, para platicar sus experiencias como chef y como padre de seis extraordinarios hijos que han llenado su vida.

Su tono de voz y su disposición dejan entrever que el tema de la familia y, sobre todo, la paternidad es algo que lo llena de gozo. Sus hijos son lo más importante, aunque, aclara, por su trabajo no ha podido dedicarles el tiempo que merecen.

“En la actualidad, me considero mejor padre que cuando tuve a mi primer hijo. Porque, por mi trabajo rompí mucho la relación familiar. Pero, mi hijo mayor, que vive en España, es chef y se da cuenta que esta profesión requiere muchos sacrificios. Por ello, recomiendo mucho a todos los padres el equilibrio personal y que mantengan comunicación con sus hijos. Además, que ofrezcan apoyo como padres más que como amigos”, enfatiza Juantxo, quien en la actualidad es director de Gastronomía de Mundo Imperial.

Juantxo fue padre a los 21 años de edad, por lo que tuvo que estudiar y trabajar al mismo tiempo para sacar adelante a su familia.

“En aquel tiempo entré a una empresa que se llamaba Imprelec, donde se realizaban circuitos impresos para computadoras y sistemas de seguridad. Recuerdo, que me fui de vacaciones en julio y al regresar en agosto estaba hojeando el periódico y me encontré un anuncio de la Escuela Superior de Hostelería de San Sebastián, donde anunciaban que se ampliaba el plazo de inscripción.

“Sin embargo, casi lloraba y me ponía de rodillas para que me dejaran entrar a esta reconocida y famosa escuela, pues por la edad era un poco complicado. La mayoría tenía 18 años, algunos menos, sólo éramos dos aspirantes que contábamos con casi 23 años de edad”, relata el chef, quien lleva 35 años de vivir felizmente en México.

CONSENTIDO DE LA VIDA

Desde entonces la vida ha consentido a Juantxo, pues fue aceptado, e incluso se le  revalidaron los estudios que ya tenía anteriormente. Hoy, el chef asturiano deleita los paladares de los mexicanos con creaciones únicas y deliciosas.

“De la lista de asignaturas, estudié: cocina, cultura gastronómica y técnicas lingüísticas. También, tengo estudios de peritaje químico y en la empresa donde trabajaba, me encargaba de control de calidad y esto se podía hacer perfectamente de noche. Así fue que salía a las seis de la mañana, agarraba un autobús de Argovia a San Sebastián, pero para no dormirme, me iba caminando a la escuela de cocina. Aprendí muchísimo como alumno en esta escuela de cocina, pero aprendí más como ayudante del profesor, pues como llegaba antes que todos los demás estudiantes me pedían hacer el mise en place (preparación previa de los ingredientes)”, explica Juantxo, quien en el 2012 fue asesor de varias aperturas de restaurantes, participante en festivales en IMC (International Meal Company) México y conferencista de gastronomía.

UNA NIÑEZ DE APRENDIZAJE

Juantxo recuerda con una enorme añoranza que, en su niñez, la pasión por la cocina fue transmitida por su abuela paterna Dolores Ferriz Bernabéu, a quien guarda un profundo cariño, respeto y admiración.

“La verdad fui educado hasta los 8 años directamente por mi abuela, con quien viví en Gijón, Asturias. Con mi abuela iba a la plaza a comprar los productos para la comida y ahí pude notar el gran cariño que sienten las amas de casa al cocinar por la gente que quieren. Una gran enseñanza.”

El chef, quien en el 2015 fue Jurado en el programa internacional de cocina para TV, Top Chef México, agrego:

“Cabe decir que, el país vasco es gastronomía, gastronomía y más gastronomía. Por ello, a mis 13 años, cuando jugaba pelota vasca, lo tradicional era que después de un buen partido, ir a una sociedad gastronómica, donde cocinábamos para los amigos. Eso fue algo que me dejo, también, muchas enseñanzas muy valiosas. Recuerdo, por ejemplo, que me gustaba preparar entre otros muchos platillos kokotxas en salsa verde.”

Finalmente, el chef Juantxo dice que la gastronomía le ha dejado muchas satisfacciones y en su vida profesional no cambiaría nada, aunque personalmente no dejaría tanto tiempo a la familia.

“La familia es la que proporciona estabilidad personal, por lo que es importante darle el valor que merece”, puntualiza quien fuera del 2009 al 2011 director general de Restaurante El Lago.

Para deleite de nuestros lectores, tenemos el placer de presentar a nuestras colaboradoras, la periodista Marichuy Garduño y la fotógrafa Bertha Herrera. Encuentren más sobre estas pioneras del periodismo gastronómico en México en su página www.conapetito.com.mx 

Marichuy Garduño

Periodista gastronómica con 25 años de experiencia. Ha trabajado en los suplementos culinarios de los diarios más importantes de México como Buena Mesa, Reforma; Menú impreso y Online, de El Universal. Actualmente es editora de Pimienta, Excélsior.

A lo largo de su carrera, Marichuy ha entrevistado a varias personalidades del medio gastronómico, de la política y la literatura, entre los que destacan Enrique Olvera, Ricardo Muñoz Zurita, Alicia Gironella, Massimo Bottura, Gastón Acurio, Alex Atala, Robert Mondavi, Carlos Monsiváis, Cuauhtémoc Cárdenas, Elena Poniatowska y Jacobo Zabludovsky entre otros.

Bertha Herrera

Comunicóloga de profesión, fotógrafa por convicción. Chilanga de nacimiento, oaxaqueña de corazón. Adicta a  capturar  imágenes, a resaltar las texturas de las cosas y de las personas. A lo largo de 23 años ha retratado grandes personajes vinculados con la gastronomía, la arquitectura, la moda, el diseño, la cultura, se ha especializado en la fotografía gastronómica, tomando cursos de food styling en en el Culinary de Nueva York.

Ha trabajado en dos de los periódicos más importantes de México como son El Reforma y El Universal, y ha colaborado para  revistas relacionadas con estilos de vida, como El Gourmet, Chilango, In Style, Ha sido testigo de la transformación que ha habido dentro de la gastronomía mexicana. Para su lente han posado iconos de la cocina mexicana como Carmen Ramírez Degollado, Patricia Quintana, Alicia Gironella,  Giorgio D´ Angeli, Mónica Patiño y grandes cocineras tradicionales como Abigail Mendoza, Deyanira Aquino, Benedicta  Alejo. También destacados chefs como Ferran Adrià, René Redzepi , Joan Roca, Massimo Botura  Juan Mari Arzac , e infinidad de personajes famosos del mundo del espectáculo, la moda, la arquitectura, la cultura.

Como dice la canción  “veinte años no es nada”, pero para ella han sido un cúmulo de experiencia en el ha conocido y viajado. Bertha ha hecho la fotografía para tres libros relacionados con la gastronomía. El libro acerca del chile es el que más emoción le ha causado.